La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es uno de los enfoques más estudiados de la psicología contemporánea. Su eficacia está respaldada por décadas de investigación, especialmente en problemas como la ansiedad, la depresión y el manejo del estrés.
Un enfoque basado en evidencia
A diferencia de modelos que se centran exclusivamente en la historia personal, la TCC se ocupa de eso que está pasando ahora: qué pensamientos aparecen, qué emociones se disparan, qué comportamientos se repiten y cómo esa combinación sostiene el problema.
Eso no significa que el pasado se ignore. Trabajando lo que te pasa hoy también vas a ir entendiendo, acomodando y aceptando lo que pasó.
¿En qué consiste el proceso?
El proceso terapéutico tiene tres momentos claros:
- Identificar con precisión el problema que te trae a consulta.
- Comprender por qué se sostiene y qué lo mantiene activo.
- Incorporar herramientas concretas para resolverlo y prevenir recaídas.
La TCC propone evaluar el progreso de manera continua y diseñar un programa específico para posibles recaídas. No hay éxito en la terapia sin compromiso y trabajo en equipo entre el consultante y la profesional.
¿Para qué consultas funciona?
La TCC cuenta con protocolos específicos para ansiedad, depresión, control de impulsos, trastornos del estado de ánimo, gestión de emociones, manejo del estrés, relaciones interpersonales y resolución de problemas.
¿Cómo es una sesión?
Cada encuentro tiene una parte de escucha, otra de psicoeducación —es decir, entender qué te pasa y por qué— y otra de trabajo activo con ejercicios y herramientas que llevás a tu vida cotidiana.
Si estás en Ramos Mejía o querés iniciar un proceso de manera virtual, podés escribirnos para coordinar una primera entrevista.
